Se presenta ante sus víctimas como un hombre joven, casi adolescente, moreno, deformado y vestido como llanero, con su ropa rasgada debido a la causa de su muerte ya que fue atacado por perros salvajes, criados por sus propio abuelo, justo después de ser encontrado por ambos, en el establo y teniendo relaciones con una mujer que no le agradaba a su familiares. Quien por defensa propia mató a su padre con una pistola, o al menos es una de las historias que tenemos del…
Según la leyenda «El Sibón» fue condenado a vagar por el llano de por vida cargándo los restos de su padre, a cuestas y dentro de un saco.
Por lo general suele aparecer en los Llanos de Portuguesa, Barinas, Apure y Guárico. Su origen se remonta desde el Siglo pasado.

Si oyes un silbido cercano, despreocúpate porque «El Silbón» anda muy lejos de donde estas, pero si el silbido apenas se oye, hazte la señal de la Cruz y escapa lo más rápido que puedas, ya que lo tienes muy cerca de ti. Por lo que de no persígnarte y rezar un Credo, el fantasma se te podría “pegar a la pata”, es decir, que te seguirá a donde sea que tú vayas, atormentándote, por el resto de tu vida.
Este fantasma recorre los caminos más oscuros y desolados del llano venezolano, se le ha visto con mucha frecuencia en Acarigua y en otros lugares del estado de Portuguesa.
Cuenta la leyenda que es el fantasma de un hombre quien, al matar a su padre, vaga por estos sitios eternamente para pagar su crimen y vive aterrorizando a los viajeros nocturnos por doquier.

Dicen por allí que no solo espanta a quienes desafían la profunda noche llanera, sino que también suele aparecerse a esa hora, conocida por lo llaneros, “entre oscuro y claro”, al atardecer o al amanecer.
Cabe destacar que él lleva, un pequeño saco y al pacer es ese saco lo que más asusta a los desdichados que se han encontrado, cara a cara con él; ya que es allí es en donde, precisamente, guarda los huesos de su padre porque parte de sus castigo es llevarlos consigo para siempre.
Recibe el apodo de «Un Hombre Maldito por Siempre» o «El Alma con Sed de Venganza Eterna»
