Según su etimología y cito:
Súcubo proviene de una alteración de “succuba”, término latino que significa “prostituta”. Así mismo, la palabra súcubo deriva del prefijo sub (“debajo de”) y del verbo cubo (que se traduciría como “yo quedo”) conformando así la idea de alguien que queda por debajo de otra persona.
Son una especie demonio, pero no hay que confundirse, porque no son los demonios típicos que nos imaginamos con cuernos, cola, garras y alas desgarradas… No, en realidad son demonios horribles, sí, pero su aspecto no los delata en lo absoluto, al menos mientras que caminan por nuestro mundo.
Este tipo de demonios poseen una figura de mujer exuberante y perfecta, con una figura que simboliza la lujuria y la tentación. Es una mujer de gran belleza, piel perfecta y con el pelo oscuro o pelirrojo, pero es más común que posean este último por la cantidad de simbología que esto conformen: Sexo, lujuria, deseo, pasión, perdición, tentación y paremos de contar la cantidad de simbología que se atañen a su escencia.

Se cree que descienden de Lilith, la primera esposa de Adam, quien tras ir en contra de sus órdenes se reveló y convirtió en la Reina de la obscuridad y la Noche.
La verdad es que se esconden tras esta atractiva fachada para atraer a los mortales que se crucen con ella en su camino. Su única misión es atraer primero para luego torturar esas almas hasta la muerte.
Es un demonio lleno de carisma y cito:
Sus movimientos son ágiles y precisos. Su forma de caminar es muy seductora y cuentan con una gran presencia y carisma. Ese tipo de carisma que fascina y casi deja hipnotizado a su interlocutor, aunque un espectador avispado podría saber que se trata de un demonio por ese destello que caracteriza su mirada, la de oscuro y enfermizo deseo. (.S.A. S. F. Sacado de: https://www.seresmitologicos.net/angeles-demonios/sucubos-incubos/)
Al poseer la habilidad de hablar en distintas lenguas puede relacionarse, muy fácilmente, con cualquier mortal alrededor del mundo. Esta podría ser la mejor de las compañías sino fuera porque a veces se deja llevar por su lado lascivo, entendiendo a esto como: su deseo sexual o la lujuria sin control. Incluso peca de ninfómana.

Estos demonios no son agresivos, sino que prefieren usar su poder de persuasión para lograr sus objetivos e incluso pueden poner los unos contra los otros por pura diversión. Es más si tienen la oportunidad, tomarán la aptitud de las damisela en apuro o la víctima.
Es más intentarán alejar a su víctima de todos los demás, le harán creer lo que sea que el desee con su habilidad de sugestión, como es el caso de los vampiros y lo llevaran a un sitio en el cual puedan tener relaciones sexuales. Ya que es en ese momento y cundo su víctima está más vulnerable, que deciden atacarlo…
Estos demonios le absorben su energía vital mientras que mantienen relaciones íntimas con la víctima. Lo que les permite mantenerse jóvenes y encantadoras.

Durante el tiempo en el cual la víctima se mantiene en este estado hipnótico o de inconciencia total, pasan a un estado de sueño profundo. del cual despiertan agotados, deprimidos y con la sensación de acabar de salir de una pesadilla profunda. Sin embargo, si el súcubo se excede extrayendo la energía de la víctima, esta puede que no vuelva a despertar y muera durante ese sueño profundo.
Cabe destacar que solo en ocasiones, el súcubo, muestra su verdadera forma, únicamente en el momento en el cual mantiene relaciones sexuales con su víctima, es decir, Los ojos de serpiente, los colmillos, las alas de murciélago y sus colas de serpiente o de dragón, estas son un “extra” de martirio del que disfrutan cuando su víctima no les gusta especialmente.
