El Hombre Sombra:
Hola a todos, se que no actualizo desde hace mucho tiempo, pero es por la falta de tiempo entre la Universidad, la Pasantías, la Tesis y desde luego la Pandemia que no ayuda mucho para la creatividad.
En estos días siguientes a Halloween no pude evitar que, a mi me mente regresaran, algunos recuerdos no muy agradables. Ya que estas suelen las fechas más sensibles para mí porque se cumplen dos años desde la experiencia paranormal más aterradora que he vivido hasta entonces.
Sinceramente no me sorprende en lo absoluto el haberla vivido porque desde muy pequeña he sido muy sensible a estas cosas y por circunstancias ajenas a mí y que sobre salen de mis manos, no he podido sacarlas afuera, ya que no es algo que puedas hablar con todo el mundo, solo con mis mejores amigos debido a que mis padres no lo entienden y no espero que lo hagan, se que no es fácil de procesar pero si es 100% real. Por lo cual prefiero guardármelas para mis adentros…De esa forma nadie podría comentar cosas de mí que no son realidad.
Sin embargo, como todo en la vida tiene un límite, uno debe sacar estas energías y pensamientos negativos para no atraer más al montón. Ésta es una de las cosas que pretendo hacer con este blog. Además de aportar información acerca de estos seres sobrenaturales que son más reales que ficticios eso se los puedo asegurar. En fin, volviendo a lo que nos compete. He aquí una de mis peores experiencias paranormales hasta el momento. Esta ocurrió en tres momentos diferentes, por lo que les contaré cada una de ella. Esto fue lo que sucedió.
Primer Encuentro: 30 de Octubre 2018.
Me recuerdo que tenía 21 años, estaba cursando mi tercer año de la Universidad y eran las 3:00 am de la mañana, como es usual, ya yo estaba durmiendo en mi habitación, todo iba bien hasta que comienzo a escuchar, como es habitual, cosas que se caen o se mueven solas, pasos, rasguños, lo que parece ser rugidos y por si fuera poco cadenas que son arrastradas por el suelo. Como ya es algo que suele ocurrir continuamente en mi vida, solo me despierto ligeramente, enciendo la lámpara de mi habitación, veo alrededor pero como siempre no hay nada ni nadie cerca de mí. Así que apago todo de nuevo e intento conciliar el sueño hasta el día siguiente.

Segundo Encuentro: 30 de Noviembre del 2018.
Nuevamente son las 3: 00 de la mañana, yo estoy durmiendo tranquilamente en mi habitación, como siempre, hasta que escucho una especie de voz masculina, para nada positiva, que susurra mi nombre, esta voz es muy grave y oscura. Cinco minutos después de escuchar aquel susurro lejano siento como si me clavaran un especie de daga, en uno de mis costados, de forma profunda. Me levanto sobresaltada por lo que acaba de ocurrir y enciendo mi lámpara de nuevo pero no hay nada a mi alrededor. Como la zona afectada me comienza a arder decido ir al baño a ver porque me esta doliendo pero tampoco logro ver absolutamente nada fuer de lo usual.
Luego de esto decido irme a mi habitación e intentar dormir de nuevo, sin embargo no pude hacerlo, todo lo contrario me quedo despierta. Solo puedo decirles que me recuerdo estar muy asustada durante esa madrugada pero como no puedo decirle nada de esto a mis padres, porque no me entienden y empiezan con sus teorías locas…Solo intento calmarme, rezar, escuchar música y dormirme.
El resto de la madrugada no pude deja de pensar en lo que me ocurrió y tampoco en la leyenda que mi abuelo y mi tío me contaban, cuando tan solo era una niña pequeña, acerca de un hombre sombra que recorre el pasillo de mi casa desde las 3:00 de la madrugada hasta más o menos las 5:00 am. Yo nunca he sido escéptica a todas estas cosas porque hasta la fecha, debo admitir, que cuento con un amplio abanico de experiencias paranormales para no creer que estas cosas no existan. Sin embargo nunca fui creyente de esta leyenda, hasta que me topé frente a frente con este ser tan extraño e inmaterial, de naturaleza maligna.

Tercer y último encuentro: 30 de Enero del 2019.
Al igual que en los otros dos encuentros anteriores, fue a las 3:00 am y nuevamente estaba dormida en mi cama cuando comienzo a sentir una presión extraña sobre mis manos y mis pies, no los podía mover, me daba la sensación de esta aprisionada con una especie de cuerdas muy tensas. Traté de mantener la calma y rezar pero escuché ese susurro masculino de nuevo, que solo me erizó la piel, pero ahora estaba acompañado con una risa realmente malévola. Casi no pude escuchar lo que me dijo pero minutos después, sí pude escuchar claramente el sonido de una especie de daga caerse al suelo, supongo que era la misma con la cual parece que me apuñalaron en el costado.
Luego de esto pude oír, lo siguiente:
«Descuida princesa, déjame recoger la daga para matarte, prometo que no te dolerá en lo absoluto»
Cuando esa cosa fue a recoger la daga, yo pude movilizarme, encendí la lámpara de mi cuarto enseguida, tomé el agua bendita que siempre tengo en mi peinadora por precaución y protección y comencé a esparcirla, frenéticamente, por todo mi cuarto y mi cama; mientras lo hacía me recuerdo rezar todas las oraciones que conocía para ese entonces e incluso aquellas que sabía, de las cuales no era consciente que sabía. Me recuerdo que parecía haber dado resultado porque luego de hacerlo repetidas veces, la entidad fue expulsada de mi cuarto y mi casa para nunca jamás volver.

Desde ese día más nunca, gracias a Dios, he tenido otro encuentro con esa espeluznante figura y espero que se mantenga así para siempre. De hecho ésta experiencia fue mucho más allá porque terminó siendo contada en el canal de YouTube, de dos youtubers que me gustan y a los que sigo. DinosauriosVlog y Magnus Mafisto. En uno de sus especiales de historias paranormales de los seguidores. Yo no me lo esperaba en lo absoluto. En la actualidad, ese video sigue publicado en sus canales.
Sin duda alguna, puedo decirles, que esa ha sido la peor experiencia paranormal que he tenido hasta el momento, se que es difícil de creer y ustedes tienen todo el derecho de creerlo o no. Por mi parte esto fue 100% real y ya era hora de sacarlo de mi ser.
Ya han pasado dos años, desde que todo esto sucedió y sinceramente no es algo que se lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Ese es el asunto con las personas como yo, es decir, aquellas que somos sensibles a éstas manifestaciones paranormales, uno no elige cuando pasará o con que entidad se encontrará. Uno tampoco se lo imagina en lo absoluto…Solo son cosas que suceden y por lo cual siempre tienes que estar alerta y preparado para cuando ocurra, más aun cuando se es consciente de que éstas ocurren a la orden del día.
Cada segundo que pasa, el velo entre el mundo de los muertos y nuestro mundo, se acorta y más todavía cuando acabas de salir de Halloween, la noche en la cual, no existen estos límites. Solo quería contarles mi anécdota. Por su parte está el creerlo o no.
Hasta la próxima chicos.
LA NIÑA FANTASMA:

Hola a todos, aquí les traigo una nueva experiencia paranormal.
Yo estaba en sexto grado cuando este suceso ocurrió, tenía doce años y después de mucho tiempo estaba emocionada porque finalmente me habían invitado a una fiesta de cumpleaños. La chica que me invitó se llamaba Nicole Campos y estudiábamos juntas.
La idea era ir al cine a ver Piratas del Caribe, la segunda película, si mal no me recuerdo y luego iríamos a picar la torta. Teníamos que estar en el cine al medio día, así que me fui a bañar para prepararme para la fiesta. Mi papá vendría a buscarme para dejarme en el cine, a la hora de la fiesta.
Me recuerdo que había un problema con la ducha de arriba de mi casa, por lo que, tuve que bajar al cuarto de mi abuelo materno para poderme bañar.
Mi madre estaba en la cocina, mi abuelo estaba en el cuarto de estudio viendo televisión y yo tomé todas mis cosas y bajé para prepararme. Una vez que llegué, todo estaba solo y no había nadie allí conmigo. Nunca me había gustado pasar mucho tiempo sola allí abajo, ni de día y mucho menos de noche, no supe porque hasta ese día. Volviendo a la historia, dejé las cosas sobre la cama de mi abuelo, me dirigí a abrir la ducha para que se calentara y de esa forma pudiera bañarme. Sin embargo, mientras lo hacía, tuve que buscar el Shampoo en la cama de mi abuelo, así lo hice, pero cuando llegué al sitio, me quedé paralizada, debido a que en el espejo triple que tenía mi abuelo, que apuntaba hacia el que estaba detrás de mí. Vi reflejada la figura de una niña fantasma, como de seis o nueve años por lo que me paralicé.

Sinceramente, hasta el día de hoy, no le consigo ninguna explicación lógica a este suceso, no existe para mi, sea lo que sea que haya pasado allí no fue normal. Sin embargo, les puedo asegurar que no era un producto de mi imaginación, yo se lo que vi.
Cuando fui a buscar el Shampoo, enfrente de mí, reflejada en el espejo triple de mi abuelo, estaba esta figura de una niña fantasma, que se suponía que estaba sentada sobre la cama de mi abuelo. Lo peor de todo es que en realidad no había nadie sentado en la cama. A pesar de eso, yo la tenía de frente, es decir, estaba reflejada en el espejo.
Según las creencias más antiguas, los espejos son una suerte de medio o vehículos, que conectan el mundo real con el mundo paranormal, no es casualidad, que si de ritos se trata, los espejos siempre jueguen un rol muy importante. Debido a que parecieran ser portales que conectan el mundo real con el más allá. Nunca lo he confirmado, no al menos hasta ese día. No puedo asegurarlo al 100% pero tampoco niego que no sea posible. Cabe acotar que estoy basándome, desde mi experiencia personal hacia estos fenómenos, que han sido muchas. Literalmente no había ningún indicio de que alguien estuviese sentado sobre la cama, más bien, estaba hecha y nadie se había colocado sobre ella. Me recuerdo que solo podía ver la mitad superior de su cuerpo.
Estaba temblando, debo admitirlo, estaba tan paralizada que no podía moverme o gritar. Solo me quedé observándola. La niña fantasma estaba con su mirada perdida viendo hacia su derecha.
La curiosidad fue mas fuerte que yo y se me ocurrió preguntarle, quien era, que deseaba y porque estaba allí, aunque déjenme decirles que fue el peor error que haya cometido en mi vida. Apenas lo hice, la niña volteó hacia mí, era como si de hecho pudiera escucharme. Cuando me observó de vuelta, me di cuenta que sus ojos eran rojos como la sangre y que de ellos salían lágrimas rojas. Apenas vi esto, la adrenalina me subió a mil por hora, por lo que salí corriendo y gritando escaleras arriba. Ni siquiera me importó que la ducha se quedara abierta o que todas las cosas quedaran allí.
Subí las escaleras y me dirigí con mi mamá, la abracé y lloré, estaba realmente asustada, nunca antes me había pasado algo así. Sin embargo, esta no había sido ni la primera ni la última vez que algo de ese estilo me ocurriese. Desde muy pequeña he tenido lo que se conoce como «el sexto sentido» muy desarrollado, algo que que para muchos no existe, es decir, puedo ver, sentir y escuchar cosas que se suponen que no están allí y que nadie más puede percibir.
Tiempo después me enteré que al parecer, era un don que poseía mi familia materna, porque varios de primos pertenecientes a ella me han manifestado que también han tenido experiencias similares con seres del más allá. Lo perciben de forma diferente, ya que cada uno tiene su forma de hacerlo, pero sin embargo eso está allí presente.

Una vez que le conté todo a mi mamá, ella intentó hacerme reaccionar y decirme que esas cosas no existen, que eran ideas mías o en su defecto, que solo era mi mente jugando conmigo. Yo fingí demencia, por salud mental, y le hice creer a ella que estaba de acuerdo con su conclusión, aunque sabía perfectamente que no era así, lo sentía en todo mi ser, pero nunca dije nada para evitar problemas. Luego de eso no volví a ver a esa niña fantasma de nuevo, no quise saber nada de ella y tampoco he vuelto a bajar al cuarto de mi abuelo.
El tiempo ha pasado desde entonces, he seguido teniendo todo tipo de experiencias paranormales, cosas que se caen o desaparecen sin razón, pasos y cadenas que se oyen en las noche por el pasillo, jalones de cabello o de sábanas y el otro día caí rodando por las escaleras del cuarto de mi abuelo, sin razón aparente, aunque esa es otra historia.

Debo admitir que al menos estas experiencias han disminuido y no son tan aterradoras como antes, pero siguen estando allí. Algunas de ellas han sido positivas y otras no tanto. En el caso particular de mis padres les sigo haciendo creer que todo está bien, que no pasa nada pero realidad, más de una noche me he llevado uno que otro susto. Sin embargo no ha sido, gracias a Dios, nada tan impactante como esto.
En la actualidad procuro hacerles creer que todo está bien, que todo está en orden y demás por lo que solo puedo contarles, estas experiencias paranormales, a mis mejores amigas, mi novio y plasmarlas en la escritura, gracias a eso sigo cuerda. Lo que sí es cierto es que partiendo desde mis experiencias, he logrado investigar más del asunto, buscar más información y tener una vida «más o menos normal» solo pocos saben de estas habilidades.
Hasta aquí llega este relato. Para mi es real, sin embargo, ustedes son los que deciden si creerme o no, en lo que a mí concierne solo les cuento estas anécdotas para desahogarme. Nuevamente les reitero, el hecho de que hayan muchas cosas que no podamos ver, no necesariamente significa que no existan o que no hayan existido alguna vez en la vida. A pesar de eso y como les dije anteriormente, eso dependerá del juicio que cada persona posea y su percepción de la realidad.
Sería interesante saber que opinan al respecto. ¿Cómo reaccionarían si les pasara algo similar? Si tienen alguna anécdota interesante pueden dejarla en la sección de los comentarios. Por ahora me despido, hasta la próxima chicos.
LA JOVEN DE LARGA CABELLERA NEGRA:

Hola a todos, espero que estén bien.
Hoy les traigo otra experiencia paranormal, una tan aterradora que aún me causas pesadillas.
Desde muy pequeña tuve la ventaja o desventaja de ser consciente de lo que todo el mundo conoce como «el sexto sentido» y no me refiero a la película que se titula de la misma forma, sino al concepto de lo que este implica, es decir, la habilidad que solo pocas personas poseen de ver, oír y sentir cosas que los demás, no suelen notar, la posibilidad de ver fantasmas, espíritus o cosas así.
Sin siquiera saberlo, esto tomaría una papel muy importante en mi vida, fue aproximadamente como a la edad de los ochos años que fui consiente de eso y no es casualidad, ya que siempre me he sentido atraída a los fenómenos paranormales, las cosas misteriosas y todo lo demás. Sin embargo, hasta ese día no había entendido porque.
En la actualidad ya todo cobró más sentido para mí pero aun le estoy consiguiendo el sentido lógico a toda esta cuestión. Esa será otra historia que les contaré luego.
Cuando tenía como nueve o diez años, si mal no recuerdo, tuve una experiencia, que hasta el día de hoy, me cuestiono si fue real o no, aunque debo admitir que fue muy aterradora.
Recuerdo haber estado en una tarde super aburrida, en mi casa, , ya había terminado de hacer la tarea que el colegio que me habían mandado para el día siguiente y decidí sentarme en la cama de mis padres a ver televisión, cuando ésta tenía muy buenos programas para ver. En esa época podía pasar todo el día viendola, ya que habían muy buenas series o películas. Aunque ese día fue diferente. Eran como las cinco o seis de la tarde cuando pasó todo esto.
Estaba cambiando los canales, para decidir que vería finalmente, hasta que llegué a Space, un programa de televisión, muy conocido, por pasar películas de terror. Resulta que en el preciso momento, en el cual, yo estaba cambiando los canales, llegué a ese canal y estaban pasando una película que yo nunca había visto.

Sinceramente, no se si fue casualidad o no, cosa que dudo mucho, porque siempre he creído que todo pasa por una razón y todo tiene un sentido o un porque, así que no creo en las simples casualidades. En fin cuando estaba cambiando de canales y llegué a este en particular, la imagen que vi en la pantalla, fue a la protagonista de la película salir de un pozo y luego salir de unas pantallas de televisión dentro la película. Me asusté tanto que cambié el canal de inmediato y no quise saber más del asunto, ya de por sí, esa imagen me había dado un muy mal presentimiento.
Me recuerdo que un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y mi piel se erizó. Jamás olvidaré esa tarde. Sin embargo, nada de eso se compara a lo que viví, en la noche de ese mismo día.
Finalmente llegó la horas mas temida para mi, la madrugada, eran las 3:00 am, coincidencia, no lo creo. Yo venía durmiendo en paz toda la noche, hasta que esa hora llegó. Tiempo después y frente a mi cama había un televisión, con el cual, mi hermano y yo solíamos jugar a videojuegos o ver películas con DVD, pero de resto no tenía ningún tipo de cable satelital, ni señal de televisión, nada de eso. Como dije anteriormente, solo los usábamos par ver películas o videojuegos y allí comenzó mi peor pesadilla.
Fueron tres veces, las que ocurrió este suceso: La primera vez solo se encendió el televisor, lo cual era imposible porque no había nadie conmigo en el cuarto, solo yo, todos dormían en mi casa y ni siquiera tenía el control de la televisión cerca de mí, estaba sobre mi mesa de noche, así que solo se prendió. Como no tenía ningún tipo de señal de cable, la pantalla solo estaba en gris con interferencia, del ruido me desperté de sobresalto así que prendí la lamparita de mi cuarto, me extrañé y solo tomé el control de mi mesita de noche, lo apagué e intenté dormir de nuevo, con mi lamparita encendida. Luego de dejar el control sobre mi mesita de noche.
A las 3:30 am nuevamente ocurrió lo mismo, así que hice lo que hice antes y además de eso me paré con mi peluche en mano y desconecté el televisor de la regleta, ya en este punto estaba muy asustada así que dejé mi lamparita encendida de nuevo, porque se había apagado sola y como no quería molestar a mis papás, ya que, la noche anterior lo había hecho por una terrible pesadilla, quise hacerme la valiente, rezar y volver a dormir. Por lo que pude retomar el sueño.
Sin embargo, esto no duró mucho tiempo, porque a eso de las 4:00 am el televisor se encendió de nuevo, tenía interferencia y yo quedé petrificada, estaba temblando porque sabía que estaba desconectado el cable, lo veía suelto detrás de la regleta y lo peor de todo es que luego de eso, la interferencia fue tomando una forma muy extraña que luego terminó por parecerse mucho a la de la chica del Aro, es decir, la de aquella horrible película que había visto hace horas. Eso fue más que suficiente, pegué un grito que creo que todos los vecinos se enteraron y salí corriendo y llorando al cuarto de mis padres. Apenas llegué solo me metí en su cama estaba muy, muy asustada.
Esa noche solo pude volver a dormir estando en la cama de ellos. Debo admitir, que luego de eso, me costó volver a dormir en mi cama. Sin embargo, conforme pasó el tiempo y fui creciendo, retomé el hábito de dormir en mi habitación con mi lamparita encendida, sino no podía hacerlo, pero nunca olvidaré esa noche, marcó mucho mi vida y lo peor de todo el caso es que, en la actualidad, no se diferenciar si fue real o no o solo un producto de mi imaginación, porque lo que sentí, lo sentí muy real. Creo que de todos espantos o pesadillas que he percibido en mi infancia, ese es el que me sigue acompañando hasta hoy en día. Debo admitir que fue la experiencia a más aterradora que he tenido, siendo tan solo una niña de nueve o diez años de edad.
La Misteriosa Mujer de Negro :

Hola todos, como están? Espero que muy bien y que mis experiencias no les hayan causado muchas pesadillas, jajaja. Aquí vengo con otra espeluznante experiencia sobrenatural.
Si mal no recuerdo era como el 2018 y uno de mis actores preferidos, Danielle Radcliffe, sí el protagonista de Harry Potter, estaba haciendo una nueva película de terror que tuvo una secuela, secuela que todavía no he visto porque simplemente no puedo hacerlo, ya que esta experiencia, fue una de las más fuertes que tuve que afrontar estando en la Universidad.
En fin yo había comprado esa película en DVD, porque la quería ver, así que lo hice y luego en la noche me hice la valiente, junto con mi hermano y nos pusimos a verla. Debo admitir que fue la película más aterradora de la historia. Ni siquiera Doménico pudo terminar de verla. Sin embargo, tiempo después, él se fue a su cuarto y yo me quedé viendola, estaba totalmente sola y ya estábamos en la madrugada, no me recuerdo la hora exacta, pero ya yo estaba acostumbrada a quedarme, altas horas de la noche, escribiendo novelas o viendo películas y series.

Me recuerdo que hubo momentos, en los cuales, no pude ni ver algunas escenas porque eran traumáticas. Una vez que terminó la película, me fui a dormir, pero no sabía que comenzaría el peor susto de mi vida.
Esa noche no pude dormir mucho, me sentía vigilada estando en mi cama y aunque me cubría con las sábanas era demasiado inquietante, ni siquiera quería salir de mi cuarto por el pánico que tenía. Por lo que solo pude abrazarme fuertemente a mis peluches, rezar e intentar no pensar en eso para dormir al fin. Esto me funcionó por un tiempo, sin embargo, comencé a sentirme muy mal y decidí ir al cuarto de mis padres por una pastilla.
Cuando llegué a la gaveta, en la cual estaban los medicamentos, resulta que había un enorme espejo en el cuarto de mis padres y fue allí donde mi peor pesadilla se volvió realidad.

A mano derecha, en la parte trasera del cuarto de mis padres logré ver, a través del espejo, a la mujer de negro, la misma de la película, estaba vestida igual y tenía su rostro cubierto con un manto negro. El susto no fue nada comparado a lo que y había vivido anteriormente con estos fenómenos paranormales.
No pude gritar, me paralicé y solo pude rezar y rezar, no podía despertar a mis padres, porque la voz no me salía de mi garganta. Estar expuesta a ese susto, gritar entrecortado, ya que ni podía alzar la voz, es una de las peores sensaciones que he tenido en mi vida. Si no fuera porque Dios es grande y estaba cuidandome y protegiendome, de los demonios de la noche, no se que hubiese pasado conmigo al estar a la merced de esa entidad completamente maligna. La pesadez se sentía en todo el cuarto y yo solo podía rezar para que se fuera.

Si tengo que serles sincera, yo pensé que todo había terminado para mí, en ese momento y a esa hora, que amanecería muerta o peor, que esa cosa se llevaría mi alma al infierno, pero nuevamente, como siempre, Dios estuvo de mi lado, ese demonio desapareció y poco a poco pude recuperar la completa movilidad de mi cuerpo.
Recuerdo que luego de agradecer, con mis ojos aguados, me metí en mi cama y me dormí. Nunca le dije a nadie sobre este asunto y mucho menos a mis familiares. Solo se que toda mi vida he pasado por este tipo de situaciones y no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo.
Pd: Jamás volví a ver esa película y mucho menos veré la secuela.
